Señor, yo confío en tu misericordia; alegra mi corazón con tu auxilio y cantaré al Señor por el bien que me ha hecho.
Se dice "Gloria".
Oremos:
Yo soy el que ha borrado tus crímenes
Lectura del libro del profeta Isaías 43, 18-19.21-22.24b-25
Esto dice el Señor:
Del salmo 40
Sáname, Señor, pues he pecado contra ti.
Dichoso el que cuida de los pobres; en los momentos difíciles lo librará el Señor. El lo cuidará y defenderá su vida, hará que viva feliz sobre la tierra y no lo entregará al odio de sus enemigos.
El Señor lo confortará en el lecho del dolor y calmará sus sufrimientos. Apiádate de mí, Señor, te lo suplico; sáname, pues he pecado contra ti.
Hazme recobrar la salud y vivir en tu amistad toda mi vida. Bendito sea el Señor, Dios de Israel, ahora y siempre.
Jesucristo no fue primero "sí" y luego "no". Todo él es un "sí"
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 18-22
Dios es testigo de que la palabra que les dirigimos a ustedes no fue primero "sí" y luego "no". Cristo Jesús, el Hijo de Dios, a quien Silvano, Timoteo y yo les hemos anunciado, no fue primero "sí" y luego "no"; todo él es un "sí". En él, todas las promesas han pasado a ser realidad. Por él podemos responder "Amén" a Dios, quien a todos nosotros nos ha dado fortaleza en Cristo y nos ha consagrado. Nos ha marcado con su sello y ha puesto el Espíritu Santo en nuestro corazón, como garantía de lo que vamos a recibir.
Aleluya, aleluya.
El Hijo del hombre tiene poder para perdonar los pecados
† Lectura del santo Evangelio según san Marcos 2, 1-12
Gloria a ti, Señor.
Cuando Jesús volvió a Cafarnaún, corrió la voz de que estaba en casa y muy pronto se aglomeró tanta gente, que ya no había sitio frente a la puerta. Mientras él enseñaba su doctrina, le quisieron presentar un paralítico que iban cargando entre cuatro, pero como no podían acercarse a Jesús por la cantidad de gente, quitaron parte del techo, encima de donde estaba Jesús, y por el agujero bajaron al enfermo en una camilla.
Se dice "Credo".
Celebrante:
Por la santa Iglesia, extendida de Oriente a Occidente: para que el Señor la mantenga firme y confiada en medio de las contrariedades y tentaciones del mundo, roguemos al Señor.
Por los que tienen autoridad en el mundo: para que bajo su gobierno podamos vivir en paz y concordia glorificando a Cristo, nuestra esperanza, roguemos al Señor.
Por los que nos desprecian a causa de nuestra fe y por los que persiguen a la Iglesia: para que el Señor les conceda encontrar la verdad, roguemos al Señor.
Por los que estamos aquí reunidos en el nombre del Señor y por aquéllos por los que queremos orar: para que Dios nos conceda perseverar en la fe y nos reúna un día a todos en su Reino, roguemos al Señor.
Celebrante:
Que este sacrificio de acción de gracias y de alabanza que vamos a ofrecerte, nos ayude, Señor, a conseguir nuestra salvación eterna.
La Iglesia está unificada en el vínculo de la Trinidad
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Proclamo todas tus maravillas, me alegro contigo y entono salmos en honor de tu nombre, Dios Altísimo.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Dios todopoderoso y eterno: concede a tu pueblo que la meditación frecuente de tu doctrina le enseñe a cumplir, de palabra y de obra, lo que a ti te complace.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
"No recuerden lo pasado ni piensen en lo antiguo; yo voy a realizar algo nuevo. Ya está brotando, ¿no lo notan? Voy a abrir caminos en el desierto y haré que corran los ríos en la tierra árida. Entonces el pueblo que me he formado proclamará mis alabanzas.
Pero tú, Jacob, no me has invocado; no te has esforzado por servirme, Israel, sino que pusiste sobre mí la carga de tus pecados y me cansaste con tus iniquidades. Si he borrado tus crímenes y no he querido acordarme de tus pecados, ha sido únicamente por amor de mí mismo".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Sáname, Señor, pues he pecado contra ti.
Sáname, Señor, pues he pecado contra ti.
Sáname, Señor, pues he pecado contra ti.Segunda Lectura
Hermanos:
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Aclamación antes del Evangelio
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo, dice el Señor; el que come de este pan vivirá para siempre.
Aleluya.Evangelio
Viendo Jesús la fe de aquellos hombres, le dijo al paralítico:
"Hijo, tus pecados te quedan perdonados".
Algunos escribas que estaban allí sentados comenzaron a pensar:
"¿Por qué habla éste así? Eso es una blasfemia. ¿Quién puede perdonar los pecados sino sólo Dios?"
Conociendo Jesús lo que estaban pensando, les dijo:
"¿Por qué piensan así? ¿Qué es más fácil, decirle al paralítico:
"Tus pecados te son perdonados", o decirle: "Levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa?"
Pues, para que sepan que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados
-le dijo al paralítico-: Yo te lo mando: levántate, recoge tu camilla y vete a tu casa".
El hombre se levantó inmediatamente, recogió su camilla y salió de allí a la vista de todos, que se quedaron atónitos y daban gloria a Dios diciendo:
"¡Nunca habíamos visto cosa igual!"
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración de los Fieles
Invoquemos, hermanos y hermanas, a Dios todopoderoso, con una oración tan pura y humilde que merezca obtener lo que pedimos:
Respondemos a cada petición:
Te rogamos, Señor, óyenos.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Dios de la libertad y de la paz, que en el perdón de los pecados nos has dado un signo de la nueva creación; escucha las oraciones de tu Iglesia y haz que nuestra vida, reconciliada en tu amor, sea anuncio y alabanza de tu misericordia.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Porque quisiste reunir de nuevo, por la sangre de tu Hijo y la acción del Espíritu Santo, a los hijos dispersos por el pecado; y de este modo tu Iglesia, unificada a imagen de tu unidad trinitaria, aparece ante el mundo como cuerpo de Cristo y templo del Espíritu, para alabanza de tu sabiduría infinita.
Por eso,
unidos a los coros angélicos, te aclamamos llenos de alegría:
[Misa]Antífona de la Comunión